"Ya no había vuelta atrás. Era en ese momento o nunca, sin embargo no terminaba de decidirse. Era un paso fácil el que debía dar, ella lo sabía. Quizá no hubiera movimiento más simple y sencillo en el mundo que aquel. Pero algo la retenía, algo le impedía seguir adelante. Y es que ella sabía que aquel paso que pretendía dar no tenía vuelta atrás. Una vez dado no podría desandarlo. Y siempre estaba el temor a que no saliera como ella esperaba..."

23/2/09

Et quacumque viam dederit fortuna sequamur


Asoman las estrellas,
timidas entre las nubes...
Cae la noche a orillas del Ebro
y suena una vieja canción conocida.
Son ecos del ayer.
Un gato alza los ojos tras la ventana,
tiembla tibio ante la oscuridad.
Sangre espesa fluye por las rendijas del pasado,
ligera recorre en hilillos el futuro...
Cada nueva salida del sol
es un nuevo paso contracorriente
lejos del río de la antigua ciudad romana.
"¡No pasarán!"
Caramba, qué grandes son las calles del futuro!!

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